Alimentación ecológica

 La alimentación ecológica está formada por productos procedentes de cultivos que no han empleado ni abonos químicos, ni pesticidas, ni transgénicos susceptibles de alterar la salud de los consumidores y del ecosistema. Dicho en otras palabras, la agricultura ecológica es respetuosa con el medio ambiente, el hombre y los animales.

El fenómeno de la agricultura ecológica surgió en los años 70 y continuó con fuerza en los 80. Sus buenas prácticas se presentaban como alternativa para hacer frente a los daños que la agricultura hegemónica provocaba en el medio ambiente y la salud.

El último informe del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente indica que casi 1/3 de los españoles ha consumido alimentos ecológicos y pone de manifiesto la tendencia al alza en la compra de estos productos. La principal motivación para consumir alimentos orgánicos es la salud y la nutrición, aunque también tiene un gran peso específico el compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente.

Lo recomendable sería que toda nuestra alimentación fuese biológica, una posibilidad al alcance de pocos bolsillos. El alto precio de estos productos se explica por los mayores cuidados y dedicación que requieren:

– Provienen de pequeños cultivos, más específicos.
– La agricultura ecológica emplea la asociación favorable de especies vegetales que trabajan en sinergia junto con insectos benéficos, hongos, lombrices… y junto plantas aromáticas, entre otras técnicas, para evitar plagas de insectos.

Regulación de la producción ecológica

Desde 1991 existe un reglamento europeo que regula la producción ecológica y la transformación y comercialización de estos productos. La norma contempla aspectos como el buen estado del suelo, la no utilización de productos de síntesis, o el hecho de no usar semillas transgénicas.

En España, el organismo que tiene competencias en esta materia es la Comisión Reguladora de Agricultura Ecológica (CRAE), adscrita al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. En parte, sus competencias han sido transferidas a las Comunidades Autónomas, cuyas consejerías de Agricultura tienen su propio organismo de certificación ecológica. El sello de cualquiera de estos organismos tiene validez a escala europea. En nuestro país también hay empresas certificadoras, como Ecovalia y Sohiscert, cuya etiqueta identificativa tiene las mismas garantías.

 

La alimentación ecológica está formada por productos procedentes de cultivos que no han empleado ni abonos químicos, ni pesticidas, ni transgénicos Perfil del consumidor español

El informe del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente habla de distintas tipologías de consumidores según sus actitudes:

– Los desimplicados: consumen por moda. Son más jóvenes que el resto pero su peso específico ha descendido respecto a 2011.

– Los ecologistas: están preocupados por la conservación del medio ambiente y cada vez son más numerosos.

– Los convencidos: ocupan la posición más militante y reivindican una alimentación natural y hábitos de vida respetuosos con el medio ambiente. Es el grupo de más larga trayectoria de consumo y en él tienen un mayor peso las mujeres. En términos relativos ha habido un ligero descenso de esta tipología respecto al 2011.

– Los preocupados por la salud: compran en base al bienestar. Es un grupo que muestra un ligero descenso.

 

Zonas de producción y consumo ecológico

Hace cuatro años había una fuerte concentración del consumo ecológico en la zona noroeste del país. Sin embargo, actualmente el consumo es más homogéneo en todo el territorio español. También ha crecido la frecuencia de consumo llegando a la media actual que se concreta en la ingesta de productos ecológicos dos veces por semana.

Otro hecho destacado es que España es el principal productor europeo de productos biológicos, con una superficie de 1.610.129 hectáreas destinadas a la agricultura ecológica. El consumo de estos productos no para de crecer en nuestro país: en plena crisis económica, el sector ha crecido entre el 10% y el 20%, y se espera que sea así al menos hasta el año 2020, según un estudio realizado por Everis. Sin embargo, España es sobre todo un país exportador y el consumo de productos aquí aún dista mucho de países como Dinamarca, Alemania, Francia o Inglaterra.

 

Autor del artículo: Raúl Arqueros

Naturópata, musicoetarpeuta y profesor de Naturopatía y Musicoterapia en el Centro FAC

 

Solicita más información