Aquest lloc web utilitza galetes per aportar una millor experiència de navegació i un servei més personalitzat. Si continues navegant, considerem que acceptes el seu ús. OK

Los bloqueos energéticos: principal causa de la mayoría de dolencias

Muchas dolencias se originan por impactos emocionales negativos no liberados en el momento

Publicat el 17 de Novembre de 2014

La medicina holística ve a la persona como una gran unidad formada por el cuerpo físico, el cuerpo energético, el cuerpo emocional y el cuerpo mental, todos ellos estrechamente relacionados. El cuerpo energético obtiene la energía por medio de la alimentación, del aire (que absorben los chakras) y del sol (que absorben los chakras y la piel). Esta energía, distribuida por todo el cuerpo a través de los meridianos y nadis, nos permite, por un lado, hacer las acciones físicas, emocionales y mentales y, por el otro, hace que las células puedan reproducirse correctamente.

 

¿Qué provoca los bloqueos energéticos?

Si la energía llega bien a todo el cuerpo gozamos de plena salud pero cuando hay un impacto emocional negativo (conflicto, disgusto, etc.), si no se libera en ese mismo momento (ya sea hablando, chillando, llorando, etc.), la energía queda estancada y acaba obstruyendo los meridianos. Esto es lo que conocemos como bloqueo energético

 

¿Cómo actúan los bloqueos energéticos?

Los bloqueos energéticos tienen una repercusión física y otra emocional. A nivel físico, un bloqueo genera una presión en los órganos colindantes y absorbe su energía. Estos órganos se inflaman, se debilitan y, con el tiempo, originan enfermedades. Por contra, las células que forman el bloqueo ganan en medida y en fuerza hasta el punto de alterar su ADN, hecho que puede generar tumores, miomas y quistes.

Para evitar enfermedades cancerígenas, el cuerpo abre pequeñas fisuras allí donde se localiza el bloqueo. A través de las fisuras, se producen fugas de energía  para no alimentar las células del bloqueo y para impedir que cojan fuerza. Cuando hay fugas, quiere decir que hay partes del cuerpo que reciben menos energía y se vuelven más débiles. En muchos casos, una parte débil es el sistema nervioso. Un sistema nervioso debilitado hace que la persona viva los impactos emocionales de manera amplificada (ansiedad, angustia, etc.). De esta manera, el cuerpo físico ha transmitido el problema al cuerpo emocional. Así pues, podemos decir que la mayoría de las dolencias físicas, mentales y emocionales se originan por impactos emocionales negativos no liberados en el momento

 

Algunos ejemplos de bloqueos energéticos

Un ejemplo de bloqueo energético habitual es el bloqueo cerebral, formado en los lóbulos parietales. Está causado por no expresar verbalmente aquello que la persona piensa o siente. A nivel físico, puede producir migrañas o vértigos. A nivel emocional, genera pensamientos circulares u obsesivos, dispersión, pensamientos encadenados que impiden focalizar la atención, trastornos de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) e insomnio

Los bloqueos cerebrales se retroalimentan con los bloqueos de plexo, formados en medio de los pechos, por acumulación de ansiedad y angustia a lo largo de la vida. Los bloqueos de plexo pueden comportar problemas de respiración (asma) y de piel (alergias), y también alteran el sistema nervioso, provocando estrés, irritabilidad y mal humor

Los bloqueos de pareja se forman por las frustraciones y desengaños en las relaciones sentimentales. Afectan al hígado y a la vesícula biliar y pueden provocar colesterol, piedras en la vesícula, transaminasas y problemas digestivos, además de relaciones difíciles con la pareja actual

Los bloqueos energéticos de raíz y de familia, para citar un último ejemplo, se producen por problemas de convivencia dentro de la familia o en entornos como la escuela o el trabajo, desencadenando un holograma de personalidad, es decir, la persona se aleja de quien es realmente y ello le comporta problemas de miedos, inseguridad y falta de autoestima. El individuo, al sentirse vulnerable, crea corazas y se muestra diferente ante los demás como mecanismo de protección.  

Cuando se eliminan los bloqueos (causas), las enfermedades (efectos) desaparecen y la persona vuelve a mostrarse como realmente es y a vivir en plenitud. 

 

Autora del artículo: Griselda Vidiella

Directora del Centro FAC, naturópata, psicóloga evolutiva y experta en medicina holística.