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Las dolencias físicas y su origen emocional

La alteración del sistema nervioso que genera el origen emocional de las lesiones lleva asociados sentimientos de miedo e impotencia respecto a diversas cuestiones vitales

Publicat el 01 de Desembre de 2014

Según la medicina holística, muchas de las dolencias físicas están relacionadas con una alteración del sistema nervioso. A nivel emocional, un sistema nervioso alterado provoca ansiedad y angustia y sus consecuencias, a nivel físico, son las contracturas musculares y el peso gravitatorio (la carga de la vida que cada uno de nosotros sustentamos en nuestros hombros).

 

Cargas sociales i cargas afectivas

Las preocupaciones vinculadas al trabajo, escuela, impagos, desempleo, hipoteca, relaciones conflictivas con los compañeros de clase, etc. (cargas sociales), se ubican en el hombro derecho. Esta carga impulsa el omoplato derecho hacia abajo, de manera que el omoplato izquierdo sube. Las cargas de tipo afectivo (malas relaciones familiares, celos entre hermanos, desengaños amorosos, etc.) se localizan en el hombro izquierdo, hecho que provoca una presión hacia abajo a la vez que el omoplato derecho se eleva.

Sea cual sea el lado sobre el cual se sufra el peso gravitatorio, la consecuencia es una descompensación en la estructura ósea de la persona (y de ahí que sea el primer paso del origen emocional de las lesiones). 

 

¿Cuál es la primera anomalía provocada por esta descompensación en la estructura ósea?

Si el desequilibrio entre los dos omoplatos es superior a los 1,5 cm., la cadera perseguirá encontrar el equilibrio y se desplazará para compensar el desajuste. A pesar de que estos desplazamientos mantienen la estructura ósea en equilibrio, la columna vertebral padece torsiones importantes y se generan las escoliosis (la desviación de la espalda se produce porque sus fundamentos –lumbares y cóccix- están desplazados).

 

Los desplazamientos de la cadera

Cuando se dice que una persona tiene una pierna más larga que la otra, lo que ocurre es que padece un desplazamiento de cadera. De este modo, el individuo carga más una pierna que la otra, hecho que comporta problemas de rótula y menisco como consecuencia de un desgaste natural. Por este motivo, es importante reforzar los cuádriceps y aliviar la rodilla de tanta presión. Otra consecuencia del desplazamiento de cadera es que un pie soporta más carga gravitatoria que el otro, de manera que queda descompensada la superficie de apoyo entre un pie y el otro. Fruto de ello, puede aparecer dolor en la planta del pie.

Por otro lado, la curvatura de la espalda puede provocar calcificaciones, vértebras desplazadas, rozaduras y pinzamientos, protuberancias y vértebras soldadas. Nunca se formará una hernia discal si las vértebras están bien alineadas (las operaciones sólo pueden solucionar de forma parcial las hernias discales ya que, si persiste la carga del peso gravitatorio, hay posibilidades de que surja otra hernia discal en otra parte de la columna).

Respecto a los pinzamientos, estos también son problemáticos. La ciática –pinzamiento del nervio ciático- produce un dolor que puede extenderse por toda la pierna y dificultar el caminar de la persona; las tendinitis, que con el paso del tiempo se vuelven crónicas, provocan dolor en los brazos y pueden incluso incapacitar el individuo para levantar pesos; asimismo, los dolores cervicales también están causados por los pinzamientos.

 

Bloqueo de impotencia

La alteración del sistema nervioso que genera el origen emocional de las lesiones lleva asociados sentimientos de miedo e impotencia respecto a diversas cuestiones vitales (trabajo, estudios, dinero, relaciones sentimentales, etc.). Este bloqueo afecta la zona de los riñones, los cuales se inflaman y la zona lumbar se debilita. Este debilitamiento también puede provocar que las vértebras puedan rozarse o golpearse al hacer cualquier tipo de ejercicio y aumentar así las posibilidades de padecer dolencias físicas.  

La máxima alteración del sistema nervioso (3r. grado) es la contracción de la musculatura de todo el cuerpo, debido a la inflamación de todos los tendones. Es lo que conocemos como fibromialgia, la cual conlleva un agotamiento y un dolor prácticamente insoportable.

 

¿Cómo podemos solucionar estas dolencias?

Para solucionar de forma definitiva las dolencias, primero hay que buscar el origen emocional de las mismas (una alteración del sistema nervioso). Si, por el contrario, la persona empezara por distensionar la musculatura y recolocar la estructura ósea, la mejora sólo se apreciaría justo después del tratamiento pero, al cabo de pocos días, las molestias persistirían.    

Para reforzar el sistema nervioso se pueden combinar distintas terapias (acupuntura, reflexología, shiatsu, naturopatía, masaje neurosedante, etc.). En el caso de que también sea necesario que intervenga la osteopatía, deberá hacerlo sólo cuando el sistema nervioso esté suficientemente fuerte y haya bajado el nivel de las contracturas y del peso gravitatorio. Sin embargo, no siempre es necesario recurrir a la osteopatía ya que, gracias a la memoria celular que poseen todas las células –incluso las óseas-, éstas recuperan su estado natural de salud.

 

Autora del artículo: Griselda Vidiella

Directora del Centre FAC