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Expresar los sentimientos, una cuestión de salud

Los impactos emocionales negativos deben exteriorizarse al momento, ya sea llorando, gritando o simplemente hablando. En caso contrario, si la persona se traga ese impacto, se forma el bloqueo

Publicado el 09 de Diciembre de 2014

Prefieres callar y no decirle al jefe lo que consideras que es una injusticia. Te muerdes la lengua antes de explicarle a tu amiga qué opinas por miedo a herirla. Te reservas tus pensamientos y haces cualquier cosa antes de entrar en confrontación con tus padres. Optas por no contarle a tu pareja cómo te ha sentado lo que ha hecho para así evitar una discusión. “La mejor palabra es la que queda por decir”. Esta frase es otro de los malos consejos que esconde el refranero popular. El no expresar verbalmente aquello que uno piensa o siente puede provocar lo que en medicina holística denominamos bloqueos energéticos que, a su vez, son la causa de enfermedades emocionales y físicas.

Los impactos emocionales negativos (conflictos, disgustos, rabia…) deben exteriorizarse al momento, ya sea llorando, gritando o simplemente hablando. En caso contrario, si la persona se traga ese impacto, se forma el bloqueo.

La suma de muchos pensamientos y sentimientos no expresados produce un bloqueo de comunicación en la zona del cuello. A nivel físico, esto afecta al sistema inmunológico y al sistema endocrino (glándulas tiroides y timo), además de conllevar problemas hormonales y en las cuerdas vocales. En el plano emocional, los bloqueos de comunicación íntima –formados durante la infancia, en casa o en la escuela– harán que la persona adulta no pueda expresar de manera fluida sus sentimientos. Los bloqueos de comunicación social, por su parte, causan inseguridad y falta de autoestima.

Pero no solo eso. La energía atrapada por no haber liberado un impacto negativo también sube al plano mental y provoca los llamados bloqueos cerebrales, formados en los lóbulos parietales, a ambos lados de la cabeza. A nivel emocional, estos bloqueos pueden producir pensamientos circulares y obsesivos, dispersión, pensamientos encadenados que impiden que la persona focalice la atención, trastornos de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) e insomnio. A nivel físico, los bloqueos cerebrales producen dolores de cabeza, migrañas y vértigos.

Una parte de cualquier bloqueo energético también va a parar al plexo, entre los pulmones, causando trastornos respiratorios (como el asma), problemas circulatorios (como varices) y de piel (como soriasis, piel atópica, alergias…). En el terreno emocional, provoca alteraciones en el sistema nervioso (estrés, ansiedad, angustia…).

¿Cómo una persona puede saber si está bloqueada? Tienes que ponerte en estado de alerta cuando te encuentras mal sin motivo aparente, si te sientes triste, si padeces nerviosismo o si siempre echas la culpa a los demás. Normalmente los bloqueos son fáciles de eliminar aplicando un conjunto de terapias. Una vez liberados estos bloqueos, habrás tomado consciencia, y siempre verbalizarás tus sentimientos y exteriorizarás los disgustos, la rabia y los conflictos sin herir a los demás. ¡Vivirás mejor!

 

Autora del artículo: Griselda Vidiella

Directora del Centre FAC