Cómo superar el Mobbing y salir de ello reforzado

La mejor manera de ayudar a una persona a superar el Mobbing que está sufriendo es con terapia ya que ello le permitirá recuperar la seguridad y la autoestima.

– Una persona que debido a su edad ya no es rentable según la empresa.
– Una mujer que se reincorpora después de la maternidad.
– Un cargo intermedio que se solapa con otro cuando se fusionan empresas o departamentos.
– Etc.

La víctima es considerada una molestia o amenaza para los agresores, ya sea por ambición de poder o de posición dentro de la organización, por cuestiones económicas, etc., motivo por el que lo que se pretende es perturbar y anular al individuo para que abandone su trabajo.

 

El acoso laboral puede ir en dos direcciones:

Mobbing vertical: en este caso, el acoso va de arriba hacia abajo, es decir, es una maniobra llevada a cabo por la dirección para derrumbar a un trabajador.

Mobbing horizontal: es el acoso moral entre igual e igual. Normalmente, estas situaciones aparecen cuando hay fusiones, momento en el que suele aparecer el personaje que popularmente se conoce como trepa.

 

Son muchas las maneras de acabar anulando a una persona en su puesto de trabajo. Lo peor que le pueden hacer al trabajador es arrinconarlo, menos­pre­cian­do sus aportaciones, y delegándole tareas que están por debajo de sus ca­pa­cidades, y ello con el agravante de que sea su competidor –el cual recibe el apoyo de la dirección- quién le dicte estas órdenes.

No es de extrañar que, durante este proceso, el trabajador empiece a presentar trastornos físicos como hernias de hiato o problemas digestivos, y acabe co­gien­do una baja por depresión hasta abandonar el empleo.

Ser una víctima de Mobbing merma mucho la autoestima y la seguridad de la persona, tanto que incluso tiene miedo de enviar currículos o enfrentarse a una entrevista de trabajo. De hecho, muchas veces acaba aceptando un empleo que está muy por debajo de sus posibilidades a causa de su baja autoestima.

La mejor manera de ayudar a una persona que está sufriendo esta situación es con terapia ya que ello le permitirá recuperar la seguridad y la autoestima. De hecho, he tratado casos de trabajadores que han vuelto reforzados a su puesto de trabajo y se han reafirmado. Han conseguido transmitir sus propuestas a la dirección por encima del individuo que le hacía la vida imposible. De esta manera, se han ganado el respeto de su competidor y han recuperado su posición.

El desenlace habitual es que la persona acaba haciendo aquello que siempre había querido hacer pero que nunca se había atrevido a llevar a cabo o, en otros casos, se acaba convirtiendo en el asesor de otras empresas poniendo en valor la experiencia adquirida.

 

Autora del artículo: Griselda Vidiella

Directora del Centre FAC.

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