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Medicina Tradicional China

La Medicina Tradicional China llega a nosotros desde tiempos ancestrales (5.000 años), cuando la lectura de los sucesos del hombre se hacía desde una visión chamánica, basada en la observación de la naturaleza. Desde un estudio empírico del hombre como ser intermediario entre las fuerzas cósmicas del cielo y la fuerza telúrica de la tierra, se fue desarrollando toda una filosófica, enriquecida por el Taoismo, con unos principios tant sólidos y rigurosos como pueden ser las afirmaciones científicas de la medicina occidental. Tanto el concepto de Qi (energía) como el de Yin y Yang (polos opuestos y complementarios) encajan hoy en día con los descubrimientos de la Física Cuántica.

La OMS define: "La salud es un equilibrio interno que nos permite mantener un equilibrio con el medio". Este es el arte de saber conservar la armonía entre los fenómenos del interior (yin) y los fenómenos del exterior (yang). Nos alegra ver la influencia que ejerce la Medicina China en Occidente, con su visión holística del ser humano, donde la salud tiene que ver con un equilibrio entre cuerpo-mente-espíritu. 

Cómo trabaja la medicina china

El diagnóstico se basa en observar, preguntar, escuchar y tocar. El especialista en Medicina China te hará preguntas, te tomará el pulso y te mirará la lengua. Cuando determine dónde está el desequilibrio procederá a utilizar agujas, moxas, ventosas, tuína, etc. Quizás te recetará algunas plantas y te dará algunas pautas alimentarias, o te recomendará algún nuevo hábito en tu vida cotidiana. La sesión dura 1 hora aproximadamente. 

Acupuntura: es una práctica muy utilizada y conocida por su gran eficacia. Consiste en la inserción de finas agujas (casi indoloras) en unos puntos situados por todo el cuerpo, que son "resonadores de energía" y que nos dan acceso a una compleja red energética de canales o meridianos que interconnectan y proporcionan el Qi o la energía que el organismo necesita para cumplir todas sus funciones. 

Moxa: es un puro de hierbas de Artemisa prensadas que se enciende con la finalidad de dar calor sobre determinados puntos, meridianos o zonas. Nos ayuda a restablecer la sangre y la energía.              

Ventosas: es una técnica que consiste en colocar vasos sobre la piel (en determinadas zonas o canales), hecho que permite eliminar el frío y la humedad que bloquean la energía produciendo dolor. También es un tratamiento para desbloquear. 

Tuína: significa empujar y apretar; es una forma de masaje vigoroso. Es la práctica más antigua de la Medicina China, muy eficaz en el tratamiento de gran variedad de enfermedades. 

Auriculoterapia: consiste en la inserción de finas agujas en la oreja, donde existen puntos reflejos de todo el cuerpo. Es muy eficaz sola o como complemento de la acupuntura.

Cuándo recorrer a una consulta de Medicina China

Para visitar un especialista en Medicina Tradicional China no es necesario esperar a la enfermedad, pues su planteamiento es preventivo, aunque ha demostrado su eficacia en enfermedades agudas: 

- Cefaleas.

- Trastornos menstruales, quistes, miomas, infertilidad, impotencia, menopausa. 

- Ansiedad, depresión, insomnio, hipertensión, adicciones. 

- Trastornos digestivos, metabólicos.

Asma, rinitis, bronquitis.

Fibromialgia, fatiga crónica.

- Artritis, dolores (lumbares, ciática, cervialgias), tendinitis.

Ayuda a paliar los efectos de la quimioterapia.

- Etc.